sábado, 11 de marzo de 2023

EVANGELIO III DOMINGO DE CUARESMA

 JUAN 4, 5 - 15.19b -26.39a.40-42

Llegó Jesús a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Era hacia la hora sexta. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber». Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» (porque los judíos no se tratan con los samaritanos). Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y él te daría agua viva». La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?». Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna». La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla». Él le dice: «Anda, llama a tu marido y vuelve». La mujer le contesta: «No tengo marido». Jesús le dice: «Tienes razón, que no tienes marido: has tenido ya cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad». La mujer le dice: «Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén». Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que lo adoren así. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad». La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo». Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo». En esto llegaron sus discípulos y se extrañaban de que estuviera hablando con una mujer, aunque ninguno le dijo: «¿Qué le preguntas o de qué le hablas?». La mujer entonces dejó su cántaro, se fue al pueblo y dijo a la gente: «Venid a ver un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho; ¿será este el Mesías?». Salieron del pueblo y se pusieron en camino adonde estaba él. Mientras tanto sus discípulos le insistían: «Maestro, come». Él les dijo: «Yo tengo un alimento que vosotros no conocéis». Los discípulos comentaban entre ellos: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dice: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. ¿No decís vosotros que faltan todavía cuatro meses para la cosecha? Yo os digo esto: levantad los ojos y contemplad los campos, que están ya dorados para la siega; el segador ya está recibiendo salario y almacenando fruto para la vida eterna: y así, se alegran lo mismo sembrador y segador. Con todo, tiene razón el proverbio: uno siembra y otro siega. Yo os envié a segar lo que no habéis trabajado. Otros trabajaron y vosotros entrasteis en el fruto de sus trabajos». En aquel pueblo muchos samaritanos creyeron en él por el testimonio que había dado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho». Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo».

SEÑOR, mostraste a aquella mujer samaritana que en su corazón habita el Espíritu Santo y que de Él brota el agua viva del Amor divino. Y cuando bebió de ese Amor, fue tal su felicidad, que no pudo resistirse a compartirla con sus vecinos. Jesús, deseo beber tu agua viva. Abrázame interiormente con tu Amor misericordioso. 

sábado, 4 de marzo de 2023

EVANGELIO II DOMINGO DE CUARESMA

 MATEO 17, 1 - 9

Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis». Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

SEÑOR, cuando estoy sumido en un profundo recogimiento, a veces siento que me abrazas con un intenso y misterioso Amor que me sobrepasa. Es como una luminosa nube que envuelve y llena mi corazón. Jesús, que en esos momentos de íntima unión contigo, sepa escuchar y asumir lo que me comunicas en lo más profundo de mi ser. 

viernes, 3 de marzo de 2023

FELICITACIÓN SABATINA A NUESTRA MADRE DEL CARMEN

 


Mañana día 4, como cada primer sábado de mes, celebraremos la Felicitación Sabatina en honor de Nuestra Madre del Carmen. Dará comienzo a las 18:50h. con el rezo del Santo Rosario y ejercicio de la Sabatina. A continuación, Santa Misa que culminará con el canto de la Salve ante la sagrada Imagen de nuestra Titular.

lunes, 27 de febrero de 2023

NUEVO HORARIO APERTURA CASA HERMANDAD


Desde esta semana, el nuevo horario de apertura de la Casa de Hermandad (sita en C/ Murcia, 62) será los martes de 18:30 a 20:00 horas, donde los hermanos y devotos podrán realizar todas las gestiones necesarias de Secretaría, Tesorería o conocer la vida de Hermandad. 

¡ TE ESPERAMOS !


domingo, 26 de febrero de 2023

FLORES DEL CARMELO

 


Mañana sábado 25 de febrero a las 11:30h en el Salón Parroquial, el grupo infantil-juvenil de nuestra hermandad se reunirá para seguir aprendiendo aspectos de la vida cristiana.

sábado, 25 de febrero de 2023

EVANGELIO I DOMINGO DE CUARESMA

MATEO 4, 1 - 11

Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”». Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”». Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”». De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras». Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

SEÑOR, nos ofreces la Cuaresma para que en ella podamos tener una experiencia de desierto en la que, como Tú, hagamos frente a nuestras tentaciones. Jesús, humildemente te pido que me ayudes a superar esta dura prueba, porque soy muy débil. 

martes, 21 de febrero de 2023

MIÉRCOLES DE CENIZA EN LA PARROQUIA DE SAN SEBASTIÁN

 


Los cristianos iniciamos la cuaresma con el miércoles de ceniza el umbral que nos introduce al tiempo cuaresmal. La imposición de la ceniza nos recuerda nuestra condición humana, este signo quiere expresar el reconocimiento de nuestra condición limitada y corruptible. Así lo expresan las palabras con las que el sacerdote nos impone la ceniza: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás". La ceniza es signo de que sin Dios solamente somos polvo, pero en Cristo Resucitado somos hechura del amor de Dios.


La ceniza nos llama a la humildad, a la austeridad, nos alerta sobre el orgullo y la autosuficiencia, nos invita a poner el fundamento de nuestra existencia en Jesucristo. Cristo es la verdadera y única vía para la vida verdadera del hombre. La ceniza es símbolo de conversión, por eso, al imponer la ceniza, también se nos dice: "Conviértete y cree en el Evangelio”. Al respecto el Papa Benedicto XVI nos dice: «…la liturgia del miércoles de Ceniza indica que la conversión del corazón a Dios es la dimensión fundamental del tiempo cuaresmal (…) Este rito reviste un doble significado: el primero alude al cambio interior, a la conversión y la penitencia; el segundo, a la precariedad de la condición humana, como se puede deducir fácilmente de las dos fórmulas que acompañan el gesto…» (Benedicto XVI, Homilía en la Misa de Miércoles de Ceniza).